Universidad

Está en la universidad. ¿Y ahora qué?

Un estudiante enfrenta muchos desafíos en el camino para obtener un título universitario, pero a menudo, estos desafíos solo se intensifican para los estudiantes que desean intentarlo de nuevo después de haber abandonado la universidad. Un estudio reciente descubrió que el 54,1 % de los estudiantes que ingresaron por primera vez finalizaron sus estudios a nivel nacional, mientras que solo el 33,7 % de los estudiantes que no ingresaron por primera vez alcanzó ese objetivo (consulte el sitio Insidetrack.com). Si un estudiante desea reinscribirse después de haber dejado la universidad, es posible que deban volver a tomar clases o perder los créditos que acumularon en una institución si estos no pueden transferirse a otra. Con frecuencia, para beneficio de los estudiantes (una vez que comienzan un programa universitario), es mejor permanecer en dicho programa hasta que se hayan graduado. Lea mas en Español aqui y en English aqui.

Por supuesto, no todos eligen la universidad adecuada la primera vez. A veces, la situación financiera de un estudiante, la vida personal o los intereses cambian, y en estos casos, el cambio a una nueva universidad o un nuevo programa puede ser una decisión inteligente. Sin embargo, todos los estudiantes universitarios nuevos deberían comenzar su primer año siendo lo más conscientes posible de los desafíos que encontrarán, de manera que puedan prepararse y encontrar el apoyo y los recursos necesarios para llegar a la graduación.

Existen muchos factores diversos y, a menudo, interrelacionados que conducen a resultados universitarios deficientes (calificaciones bajas, graduarse en forma tardía o no graduarse en absoluto). Esta lista no debería desalentarlo: está destinada a ayudarlo a anticipar algunos de estos obstáculos muy comunes y planificar en consecuencia.
  • Dinero: muchos estudiantes no son conscientes de todos los gastos que debe afrontar un estudiante universitario. Los libros (especialmente los libros de texto) y materiales del curso pueden ser extremadamente costosos, y un estudiante posiblemente deba afrontar nuevos gastos de viajes o mayores costos de los alimentos. Los estudiantes pueden sentir la presión de gastar dinero en ropa o entretenimiento para estar a la altura de otros compañeros de la escuela, o simplemente pueden gastar más dinero por no tener el control de sus padres. Los trabajos que se ofrecen en el campus o mediante programas de estudio y trabajo de la universidad pueden no ser suficientes para cubrir estos gastos.
  • Trabajo: en relación con el punto anterior, muchos estudiantes trabajan largas horas para mantenerse o mantener a sus familias. Tal vez no pueden terminar sus tareas a tiempo o participar en proyectos grupales. Pueden terminar exhaustos debido a las exigencias de la escuela y del trabajo.
  • Falta de apoyo familiar: muchos estudiantes provienen de familias que no apoyan sus deseos de obtener un título universitario. Las familias pueden considerar la universidad como un gasto innecesario o incluso como una pérdida de tiempo, especialmente si un estudiante puede ganar lo que parece ser "buen dinero" ingresando al mercado laboral en ese momento. Las familias que apoyan la idea de asistir a la universidad pueden no tener la capacidad para ofrecer apoyo financiero, logístico o emocional, o pueden no saber cómo tranquilizar a los estudiantes cuando estos enfrentan desafíos.
  • Soledad: muchos estudiantes que ingresan a la universidad por primera vez experimentan una sensación de "como pez fuera del agua", abrumados por las diferencias culturales o por otros estudiantes que parecen "saber lo que hacen". Con frecuencia, extrañan a sus familias, a sus amigos y a sus maestros (esto es especialmente crítico en el caso de los estudiantes que se mudan de su hogar).
  • Nivel académico: los estudiantes pueden no estar lo suficientemente preparados a nivel académico o simplemente tener dudas sobre las expectativas de sus maestros. Unas cuantas calificaciones bajas pueden ser motivo para que crean que no están "hechos" para la universidad.
  • Nuevas responsabilidades: algunas veces, ir a la universidad también coincide con tener nuevas responsabilidades, como realizar trabajos o tareas nuevas que otros adultos (padres, abuelos, maestros) anteriormente hacían por ellos. Es posible que deban cocinar, limpiar o lavar la ropa por sí mismos. Tienen que organizar sus propios horarios, elegir sus propias clases y manejar su propia carga horaria. Se espera que los estudiantes sean emprendedores y puntuales. Necesitan manejar las distracciones sin que nadie esté necesariamente supervisándolos. Además, necesitan solucionar problemas de nuevas maneras y encontrar las respuestas a preguntas como: ¿de qué manera afecta mi promedio a mi asistencia financiera?, ¿los costos de la matrícula cambiarán el próximo año?, ¿cuáles son los requisitos para graduarme? y ¿de qué manera mis decisiones afectarán mis perspectivas profesionales después de que me gradúe?